martes, 30 de abril de 2013

...

Quería decirte que el aire es húmedo de este lado del deseo. Que la

distancia es una palabra larga que se respira breve. Que los ojos 

siguen a la obstinada suavidad de las manos y que las manos no 

pueden sobrevivir solas. Que no hay viaje que no se atraviese al 

lenguaje y no hay lenguaje que no quiera desterrar su vacío. Quería 

decirte, entonces, que me llevo a rastras por sentir el vacío. Y que 

no cabe el adiós, si aún no hay bienvenida.


De Carlos Skliar

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