jueves, 1 de diciembre de 2011

Sentir más.


Corre el tiempo y todos vamos girando como las agujas constantes de su andar, cíclicamente volvemos siempre a donde partimos. La rutina nos vuelve acostumbrados pero aún cuando dormimos, los faros del puerto siguen alumbrando aunque no los veamos. Y buscamos algo más de lo que conocemos pero terminamos siendo siempre lo mismo, personas que más allá de todas las aristas particulares, conservan su impulso más auténtico, solo buscamos conservarnos pese a todo, pese a nuestros propios intentos de salir a fuera y confundirnos con la naturaleza. Todos los días lo mismo, los mismos amores, la misma pesada carga del vivir día a día de forma similar, las mismas caras, o a veces muy distintas pero siempre el mismo yo, siempre el mismo cuerpo acompañando un relojito que marcha a sueños, sueños que por momentos se hacen cercanos y por otros solo son solamente esos faros, que aún iluminan el puerto cuando dormimos. Y hay momentos que la humanidad se nos cae por el piso, nos damos cuenta de que somos tan efímeros como el tiempo que nos apura el paso, y empezamos a darnos cuenta de que esos que queremos no nos conocen tanto, que siempre nos guardamos retazos para luego, que aún sintiéndonos felices siempre esperamos sentir otra vez esos espasmos del amor nuevo y adolescente, que aparece y nos renueva, nos conecta con nuestro cuerpo y solo queremos una caricia más por la noche al ir a dormir, queremos que alguien nos diga que estamos acá por algo y no solamente para vivir girando detrás de un tiempo incesante, de un ir y venir del sol. Que no solo vivir es adaptarse, ni disociarse del cuerpo para ser adulto, que vivir es algo más que seguir adelante a pesar de las bofetadas. Que vivimos cuando nos rebelamos a la rutina, cuando dejamos de lado las normas y transgredimos nuestros acatamientos, que vivimos cuando decimos basta y nos da asco ver la injusticia, cuando creemos firmemente en algo y cuando nuestra duda nos moviliza a seguir buscando algo mejor, cuando somos libres y con nuestra libertad hacemos o intentamos lograr algún instante de felicidad, aunque más no sea para nosotros y los que nos rodean, cuando dejamos de lado un poquito la razón y sentimos más a quienes tenemos al lado, a quienes con una mirada cómplice nos dice como susurrando, que vivir no es eso a lo que nos tienen acostumbrados, a dejar que todo siga su cauce, sino que vivir es ir caminando pero al mismo tiempo transformando un poco, eso que llamamos vida. 

viernes, 18 de noviembre de 2011

Sos...

Y si cuando las hojas caen apareces entre las páginas
 marcado en rojo mientras tus colores se escurren 
como si la lluvia barriera tus azules intensos  
tus grises momentos, mas grises que el miedo

Y si tu melodía tiene una nueva nota
Desconocida, inútil, pero tristemente hermosa
Si tus manos rodean esta ciudad indecente
Densa, denso el aire, si tus manos me tocan

Y si por unos instantes te convertís en viento
Llegas y volvés a entrar y mis piel necesitándote
Y si te respiran mis poros y solo sos viento
Y el aire se hace niebla y no veo mas nada
Y aunque solo vea tus ojos inertes
y tu cuerpo apresado, de tus andares a medias
Aunque solo dejes un camino empedrado
Piedras anidadas y la sangre galopando en las sienes

Como se anidan las hojas, capas de tu cuerpo
Como se anidan los recuerdos y los sueños pasajeros
Si solo sos tiempo, un tiempo sin sueños
Pensar impertinente que apura mi paso

Caos en la armonía y los derrumbes te coronan
Si solo sos ocaso y mi boca te acosa
Y en la noche te apareces volviendo de la nada
Como aquellos colores en las tardes de verano

Pero si fueses mío aunque sea por un segundo
en un abrir y cerrar de labios que temblando te van buscando
Prometo locamente respirarte y entregarme 
A la agonía insensata y olvidar como tu boca miente
Si  sólo fueses viento y pudieses dentro mío quedarte 
Llenando el hondo hueco de mi pecho, 
Siendo aquello que lastima y cura
Dejarte bien adentro para  nunca más exhalarte. . .

Y si sos tierra fértil solamente
Tierra que nunca deja de cubrirlo todo
Que aparece y desaparece como si fueses una sombra
Como si fueses agua de río, mansa pero peligrosa

Un momento inoportuno, una despedida triste
Sólo el grito del tren, el humo de una fogata.
Las pieles que lloran a la luz de la luna
Sólo sos todo lo que me intimida, sólo eso y más nada

sábado, 29 de octubre de 2011

Estallar


En una música sonando
algo se va a escapar
miedos fieros que se roban tu dulzura
miedos acorralados no te dejan respirar
voy pisando las huellas entrecortadas
voy mirando espejos de la vida pasar

partido al medio yacen
tus locos pensamientos
solo queda una proclama
piden la libertad
solo queremos volar nomas
se amplían las alas
prontas a estallar

van pasando los días
vamos descubriendo heridas
vamos dejando todo
prontos a estallar
voy mirándote fijo
solo queda un minuto
solo quedas vos
un tic-tac furioso
y no existe nada mas

sin encontrarle sentido
sin pedir permiso esta vez
solo rodeando tu sincronía
dejando escapar ligeros
los aires, esos nuevos
por mi boca al respirar
solo quedan impulsos
prontos a estallar...

viernes, 19 de agosto de 2011

Srta. Maestra

Hoy se puso en jaque mi vocación docente, aunque suena feo, ya que lo de vocación remite a los sacerdotes y cuando sucede una crisis de fe, suele aparecer algún cura perverso por ahí, dando excusas. Me preguntaron y me pregunté ¿Por qué quiero ser docente?, podría decir algo lindo y simple como «salvar al mundo», pero esto es muy lejano y errado a la vez, ¿qué conozco yo del mundo?, más bien podría decir, «que mejore la sociedad argentina», pero mi panorama aún es más pobre, conozco Capital y el primer cordón del conurbano bonaerense, por ende no puedo meter a toda la Argentina en la misma bolsa, es que me di cuenta que estamos como estamos porque somos tantos, y pensamos tan diferente y por momentos no creo, que lo que yo creo sea lo ideal. Ante la pregunta ¿Por qué quiero ser docente?, no me queda mas remedio que decir «Porque quiero que piensen como yo», pero quién soy yo para creerme modelo de alguien, yo que consulto a San Google que hacer para vencer mis fobias, que cuando tenía que ir a votar, respondí a un pedido que se me hizo por Twiter pidiendo un milagro, apostando una vez mas a una izquierda argentina que nunca termina de consolidarse, que no se si podrá con un monstruo como es este país, da igual. Pero,¿ qué tipo de chico quiero formar, por qué quiero educar?, yo no quiero adoctrinar, no quiero chicos silenciosos que acaten, no quiero ser igual a mis maestros, y al decir esto me contradigo, porque yo no creo haberme convertido en una chica sumisa, con esa clase de docente. Se que educar es hacer política, se que prácticas democráticas liberarán al pibe que se someta a mi conducción, pero el pibe no lo eligió, y ¿quien soy yo para imponerle al pibe que sea así o asá? Retomando a la política, aveces ni yo creo saber de política, ya que en mi pobre militancia, se me enseño quien era Lenin, Trotsky y el malvado de Stalin, ah! y a votar en blanco si ningún candidato me representaba, es decir a resignar mi derecho al sufragio solo por mantenerme firme con un partido que no le encuentra la vuelta de tuerca para lograr alcance. Y todas estas enseñanzas impartidas por pibes apenas mas grandes que yo creyéndose el Che Guevara. A veces ni creo que la educación sea la clave de algo, aunque si por lo menos de 30 pibes pudiera iluminar a 3...iluminar no! eso no se dice, mejor dicho liberar a 3 (en un año no libero a nadie!), la verdad es que no se, no se tantas cosas. De lo que estoy segura es de que quiero educar, no se bien para qué, tengo la vaga esperanza de que mis intervenciones ayuden a algo, no para que sean igual a mi, no para que se mejore el mundo, o el país o el conurbano o mejor dicho Lanús, sino por algo mas simple, y no por eso menos importante. Quiero que al menos un grupo de alumnos se lleve un lindo recuerdo de la escuela, que hayan podido participar en un lugar en donde se los dejo hablar, se los valoró y tuvieron una docente que sin saber por qué, los esperó en la escuela día a día. Y aunque la escuela se caiga a pedazos, y sea una institución que, a mi parecer, ya no sirva, y mal que me pese me encuentre inmersa en un sistema que no es de mi agrado, yo quiero estar ahí en medio del derrumbe para que a esos pibes que no quisieron estar ahí, se les haga mas amena la estadía, y si algo positivo existe en mí pueda transmitírselo, aunque mas no sea, las ganas de nadar en contra de la corriente y cuestionarse todo, o las ganas de hacer algo por el otro, de escuchar al otro, de imaginarse otra realidad mejor. 

viernes, 12 de agosto de 2011

Game Over



Sumergidos en el juego
vamos sin mirar
vamos sin escuchar
solo jugando como niños 
con la inocencia en los ojos
Un juego perverso que nos atrapa
que nos enciende las vértebras
que activa nuestras neuronas
para responder y acatar
La TV dice que es lo que hay que hacer
la pantalla nos dice que ver
con lo que tenemos que reír
por lo que nos tenemos que indignar
Medios y mas medios
en el medio de nuestra comunicación
sería extraño vernos actuando diferente
sería bello vernos actuando auténticamente
Políticos de vidriera
detrás de esa sombra
dirige la batuta 
y hace temblar
Anarcotizados por lo que vemos
avergonzados por lo que no queremos ver
seguimos entrando al cuarto oscuro
pidiendo no estar peor
Ya la llave está lejos
corremos como el conejo la zanahoria
que se va delante de nuestros ojos
y una estafa más nos revela la realidad
Mentiras piadosas 
en cuentos de hadas
en cuentos de terror
jugando un juego que nos atrapa
Plenos joystick comandados por el gran señor
vamos a confesarnos por nuestros errores
y al salir orgullosos volvemos a tropezar
con la misma piedra estúpida
que dejamos al entrar
Juegos perversos que jugamos a diario
la poesía ya no vale para olvidar
ni la  música podrá salvarnos 
del terrible desenlace 
somos solo dados rodando
en un paño verde con olor a rancio
jugando un juego 
en el que el azar nunca nos acompaña
donde siempre salimos perdiendo
sin chance de volverlo a intentar.


lunes, 27 de junio de 2011

Lo que desespera....

¿Que es la desesperación? Será esos ojos con tintes rojos y labios fruncidos, el corazón escapando del pecho y pasos detrás tuyo. Será humo rodeándote, la lluvia de piedras, balas alcanzándote, un último beso en el anden. Tardes desesperadas, de ocio, de vicio, de desamor. Tardes de lucha, de pasión, de bronca. . Pero...¿qué es la desesperación? Será el gesto de mi boca que quiere rozar con la tuya, mis brazos que te esperan, ese temblor que me recorre cuando te acercas. O tal vez será el llanto ahogado, una corrida fatal, los ojos del verdugo disfrutando, la panza crujiendo de miedo, las piernas abatidas de tanto andar, los bolsillos vacíos. Solo un pañuelo, solo una bandera. Acaso la desesperación nos busca en la noche, o en esas mañanas de frió crudo, acaso ella nos visita para activarnos ante las injusticias, acaso es lo que habrán sentido aquellos que perseguidos, se acercaban a su final, aquellos que ven morir sus sueños, sus seres amados, su propio amor o aquellos que viven como autómatas programados. Mirarse al espejo y no reconocerse, mirar a tu costado y no reconocerte, ver dentro tuyo y no conocerte, eso desespera. Sentir que la soledad es tu única compañía, que todos los que te acompañan son solo sombras que se disipan a veces, y en el fondo estas solo. La desesperación te envuelve, te ahoga y te atormenta. Derrumba tu casa, oxida tus articulaciones, te acobarda y te ata. ¿Qué es la desesperación? Será aquel tren yéndose, serán esas sombras alejándose y vos, tendido, con la mirada perdida.  

sábado, 11 de junio de 2011

Carta a Gustavo Flenker, Director del Hospicio de la Salvación. De Mireya Suarez Guzmán

Señor Director, Gustavo Flenker:

Mirando a través de mi almohada, veo un retrato mío con una foto tomada unos meses antes de llegar aquí. Busco nuevamente esas respuestas que pongan fin a esta locura. Ya mas calmada y en pie, con el té sobre la mesa, humeando y vaporizando el aire matinal con mezcla de manzanilla y menta peperina, revuelvo mis cabellos como todos los días, ese tic impertinente que me provoca (dice el doctor) mas ansiedad. Hace unos años atrás no hubiese creído que la que vomita el espejo soy yo, ya mis familiares no vienen a verme, es que la pena ha caído en la familia, hasta mi padre anciano, me ha dicho que soy la vergüenza de la familia, yo se que una tipa con mi vida, no es ejemplo de nada, pero yo creo que de nada vale estar aquí adentro, así nací y así moriré.
Otra vez el tic, pero ahora el de rascarme los padrastros de los dedos con las uñas, más ansiedad diría el doctor, retomo el tema que me motivó a escribirle esta carta, yo creo que la locura es el vicio más grande de la humanidad, más que todos los vicios, este es el mas hermoso. Paso a detallarle lo que le digo, o lo que no digo en realidad, pero un día, a los veinte años me enamore insaciablemente de un hombre entrado en edad, yo mas joven y con la locura fresca de una veinteañera no pude resistirme a su perfume, aún lo recuerdo, señor. Pero la culpa no es mía, eso si que no, mi desequilibrio mental se debe a mi genética, ya de chiquita, en el jardín de infantes un día lloré toda la mañana porque mi gatito había muerto, cuando las maestras se enteraron que no podía tener gatos por mi alergia bronquial, entendieron todos, hasta mi madre, que algo extraño pasaba en mi, aveces me diagnosticaron dotes actorales, otras me tildaron de querer solamente “llamar la atención”. Volviendo al tema de mi enamoramiento, que aunque aveces quiera negarlo es el que hoy me trajo acá, ese romance solo duró unos dos años, con muy pocas citas, porque él desaparecía seguido, me miraba de una forma señor, que hoy no me daría el miedo que me causaba en aquellas épocas.
Le confieso señor que en ciertos momentos de mi vida me creí distinta, muy distinta a todas las mujeres del planeta; tan original como cuando uno bucea en el Caribe y ve un espécimen extraño nadando, uno piensa que ese pez es único pero, detrás de algún coral cercano (o dentro de un hospicio como este) se encuentra un cardumen igualito al falso pez único, con la única diferencia destacable que aquellos cobardes, nunca dan la nota ni salen solos a enfrentar a los enemigos. Otra vez retomo el motivo de mi carta, pido disculpas por irme por las ramas, es que hay cosas que merecen ser detalladas exhaustivamente. Repito como dije antes que yo creo que es en balde, seguir estando aquí, comparándome con Juanita, ella pobre si que está sufriendo y necesita de la ayuda que aquí brindan, usted sabrá que la pobrecita es depresiva y de tanto en tanto se la ve queriéndose cortar las venas con los cuchillos plásticos del buffet, pero bueno ese es otro caso, otra historia médica. En cambio yo, depresiva nunca, si creo que la causa de estar acá radica en el amor casi extremo a la vida que tengo. Ese amor se reflejaba cuando con Ruben, el hombre que le contaba al principio, nos encontrábamos, eramos una pareja de Hollywood, amaba verme con un cigarro en la boca. Él era todo un Hamphrey Bogart de La Teja, todas en Montevideo morían por él, además era encargado en una carpintería que estaba en alza por aquellas épocas, y le gustaba la política. No sabe lo bueno que era en eso, el no solo buscaba que en la carpintería todos estuvieran ganando igual que el patrón, sino que también quería cosas a lo grande, cosas de imperialismo, que ya ni recuerdo, aunque en aquel momento si entendía bien todas las cuestiones, lo acompañaba a todas sus reuniones, allí yo era “Perla”, nos teníamos que cambiar el nombre, ¿sabe?, no creo que sepa usted, es muy joven para recordar todo aquello. Hasta mi madre, que en paz descanse lo quería para marido mío. Si hubiese sabido que era divorciado y que andaba de guerrillero, mejor ni lo imagino.
Con respecto a mi locura, verá usted que la sinceridad con los años no me falla y reconozco que he cometido grandes locuras en mi juventud, pero esas están en el pasado, la causa de mi encierro es algo que ni se acerca a un acto de insanidad, es que al ver a mi Ruben siendo esposado, yo chillando como chancho en matadero, él con su voz cascada diciéndome “Dejá flaca, yo me arreglo” y ese milico enfermizo que reía como si hubiera cazado un pato, hicieron que estallara en cólera, y al escupirle la cara al milico se activó esa parte “loca” en mi, yo se que en mi historia clínica dice que yo alucino, pero me quisieron hacer creer que Ruben nunca había existido, lo busqué por cielo y tierra removí cuanto lugar podría haber removido, solo estaba segura que si a los demás se los habían llevado también era por la misma causa, y en la radio los llamaban traidores, asesinos. Esa fue mi locura, ¿cómo inventarlo señor?, el existió, y nunca pude volver a verlo, por eso es que quiero que revea mi situación, y ya que usted es nuevo aquí puedo hacerle una promesa, solo quiero unos años libre, y yo prometo decir frente a todo el personal que sí, que fue producto de mi mente, aunque entre nos usted sepa que no es así y que aún hoy, cuando corre el viento y se escucha a Zitarrosa, logro sentir ese perfume de mi Ruben, el que me enamoró hasta la locura.

Sin más, espero su respuesta a la brevedad.
Muy atentamente.

Sra. Mireya









jueves, 9 de junio de 2011

Ya está sucediendo
caminando en circulos los ves
dejá que sus huellas
pierdan el sentido
en el mundo del revés

sonrisas ajenas
a todo lo que acontece
copas llenas de vino
se festeja por lo que
aún no hemos visto

Haceme volar en el viento
con tu mirada yo soy viento
gotas de lluvia caerán
bañaran nuestros cuerpos
Esperando el cielo
nos encontramos ahi
sentados esperando
un minimo haz de luz

Ya los estamos viendo
pibes que son la muerte
ya los vemos tan solos
con sus ojos ciegos
en el mundo del revés

Dejan sus almas por una puta ganga
no piden permiso solo te dan
y siempre culpamos a quienes
solo sufren por vivir

Dejan sus almas por putas armas
piden más de lo que se les da
los mocos se les caen 
de tan chiquitos que son

Mientras se festeja
copas de vino bien llenas
pibes que son la muerte
solo nos dejan lagrimas
por lo que nunca serán.

domingo, 29 de mayo de 2011

Un día en la vida.


Habían pasado ya quince minutos de la medianoche. El verde oscuro lo rodeaba y la luna teñía sus ojos de brillo. Me acercaba lentamente por el camino de piedras que llevaba a la glorieta, sabía que no era lo correcto, pero allí estaba con su cigarro, exhalando el humo que ingresaba nuevamente por sus fosas nasales. Al acercarme más, su cara se iba conformando tal y como yo la recordaba.
De fondo, sonaba "A day in the life" de los Beatles, dándole a la situación un tinte cinematográfico.
Me saludó distante, me dijo de su apuro, de su urgencia por hablar conmigo. La melodía me invadió. "I read the news today oh, boy, about a lucky man....", no paraba de hablar y de mirar a los costados, cualquier sonido de la calle lo sobresaltaban. "Por eso te cité a esta hora" me dijo. Me contó que se iba, que la situación no daba para más, que no podía ya ni dormir, me preguntó si me había enterado lo de Coco, como una idiota le dije "Si, es una lástima"; "Un terrible error" sentenció.
"I saw a film today oh, boy..." Me preguntó si tenía miedo, solo pude sonreír, mi miedo era otro, aunque la soledad ya me estaba invadiendo.
Cuando lo vi por primera vez, su seguridad y entereza, su forma de hablar, sus ideas, su coraje y su libertad me hicieron entender que no podía ser para siempre.
Al sonar sus dedos largos se agregaban matices a la noche. Se producía un sonido, que me transportaba a aquel lugar donde, luego de tomarnos un trago, le dije "Basta" Odiaba ese sonido que reflejaba su miedo, aspecto que sólo lo quería para mi, el no era de tener miedo.
Yo lo escuchaba, mientras la canción seguía sonando, esa era la última vez que lo vería, estaba segura, siempre que estábamos juntos lo escuchaba tanto, grabando su voz, sus gestos.
Le acaricié el rostro ("I´d love to turn you on"en el aire), se había afeitado.
Al igual que este día, una noche fría de mayo me dijo con la voz quebrada, "lo hago por vos", pero era esta vez en tono de despedida. Se acercaba el final, se apretaba a mi en un abrazo infinito, le dije con tanta inocencia "¿Nos quedamos asi, petrificados? solo vi su miedo. Aquella noche, nos estrechamos en un beso, abrazados, sintiendo nuestros latidos. Fue moviendo su cuerpo, la respiración se hizo cada vez más acelerada, como en esa primer noche juntos, yo pedía más, el siempre urgente precipitó el final. Vi su figura alejándose por el camino de piedras, hacia la calle, quise tanto poder correrlo, alcanzarlo. Pero tomé el camino contrario, al mirarlo por última vez, me sobresaltó la frenada de un auto, allí estaba él, parado en la calle con los brazos en alto. Un fuerte malestar estomacal me invadió. "I read the news today oh, boy..." sonaba tan patético, pero tapó el sonido de la bala, cayó al suelo, no pude mirar más, no pude esperar. Me perdí entre las calles desoladas, sabía que él no iba a ser para siempre, como Coco, que quemó todo, que lo quemaron. Como tantas historias perfectas que causan odio.

miércoles, 25 de mayo de 2011

La memoria


Cómo olvidarme de los muertos en la dictadura, de la pobreza que crece, de las mentiras institucionalizadas, de los dobles discursos. Si aún todo está latente, si la llaga no se cierra y aún quedan marcas de las torturas por pensar diferente.
Cómo dejar atrás esas personas que hacen tanto bien. Cómo olvidarme sus nombres y sus rostros, como dejar su muerte impune.
Cómo hacer oídos sordos ante tanto dolor. Mirar hacia otro lado cuando veo a un pibe con el paco, cuando veo que la violencia crece. Cuando veo la falta de todo, la abundancia de la nada.
Cómo sacar de mi retina, la muerte de lo valioso. Cuando el amor es derrotado, cuando mueren esos héroes silenciosos en la lucha, cuando la sangre joven se derrama, cuando una bala intenta acabar con nuestro accionar.
Cómo olvidar mi enojo ante una mujer golpeada, un pibe descalzo, un policía coimeando, un cura abusando. Tantos golpes y abandono, tanto oportunismo y tanta pudrición.
Cómo hacer que la memoria olvide, si es más la gente que piensa que todo es inmutable, que nada va a cambiar; que los que creemos que recordando podremos decir "nunca más".




martes, 22 de marzo de 2011

Sálvese quien pueda…

titanic

Las grandes murallas mundiales se caen, estalla un mundo quebrado desde las bases, una población humana dedicada a autodestruirse, destruir al hermano y a su tierra. Tierra que nos alberga y parece no ser ese templo sagrado de nuestros ancestros. Sangre, droga, mentira, dinero impío comprando eso que parece ser un status natural y obligatorio. Desde Internet veo y leo que es lo que pasa, cuando occidentales atacan a los árabes y cuando una bomba estalla. Veo en cámara testigo un tsunami arrasando la civilización y mientras en los noticiosos solo vemos dolor, el dolor también se encuentra a nuestro alrededor. Los ruidos policiales me sacan de mi normalidad a diario, si no es por los chicos de la vuelta que apedrean rutinariamente la patrulla, es por la sala roja de mi calle, cortando el paso con bicicletas y pelotas. Cenizas quedan ya de ese sueño americano, la alfombra es roja por los caídos latinoamericanos, mártires de un sistema cada vez mas global, ya no importa el partido, ni el discurso, ni la moral. La única ideología gobernante es la de llenarse las valijas, con toda la riqueza producida por el pueblo, gastarla en lujos y recorrer el mundo, viéndonos como hormigas, desde aviones privados mientras la oligarquía solo goza con el fruto de nuestro trabajo. Los medios arrasan con información paga, injusticia y muerte en venta como mercadería barata, y la guerra ya está afuera ¿Quien va a quedar en pie? Sálvese quien pueda.
El veneno sigue contaminando, los llantos ahogados y mas sangre en los diarios, la música vacía suena en cada esquina; mientras tanto los gordos, que brindan con champaña, nos miran desde arriba. Ya no queda nada de esperanza, solo tu mirada y tus dulces palabras. Sacudamos nuestro cuerpo, que se entumece con tanto terror y con el dolor ajeno. El olor a hambre llega desde el norte (no el norte del planeta, ese si que todo come),  las balas caen como  gotas de lluvia, mientras los niños juegan en el patio de la escuela, años de buscar la satisfacción solo deja hambre, furia y rencor. Siempre imagino un futuro incierto, donde todo lo malo haya muerto, donde solo reine la libertad y a ningún latino le falte el techo y el pan. ¡Ay, Sur del planeta! La guerra ya está abierta. ¿en que fila nos ponemos? Sálvese quien pueda.
Y mientras todo se derrumba, la santa misa se celebra, predicando sermones que ni la iglesia respeta. Nos quieren mentir desde que el mundo es mundo, agachemos la cabeza por un lugar en el cielo,  mientras nos roba el estado y las grandes empresas.
No sufro por mi, yo solo estoy de paso, sufro por el que queda, por el que recién  da sus primeros pasos. Pero todo se ilumina con tu sonrisa encandilante, cuando decís que se puede y por un instante, te brilla la mirada, como el sol de enero reflejando en la arena dorada. Por tu voz vuelven los colores, vuelve la magia y me crecen alas. Es por gente como vos que se renueva la esperanza, se cree nuevamente en una primavera renaciente, se cree en que es posible un nuevo comienzo, ya no hay miedo porque somos un oleaje dispuesto a arrasar con aquellos que nos mienten.
No bajemos los brazos, saquémonos la mugre que nos tira la "realeza" tenemos sangre multinacional y latidos indígenas, los tambores en las venas y un grito de alerta. Seamos de una vez por todas los que corran las vendas, no dejemos que nuestra cultura  muera.
El cielo se ilumina, matan porque si  y solo queda resistir. La guerra ya no es como las de antes, pero se padece de igual forma, se desfigura la imagen del amor y solo queda una canción sonando triste y melancólica, punteo de guitarra, repique en las entrañas, la ropa como banderas flameando al viento, una luna que observa desde lejos la noche mas oscura y yo puedo, como nunca, ver claramente que filas elijo. ¿Sálvese quien pueda?